Zermatt, Esquí y mucho más
01/01/2011Si es usted un apasionado de los deportes de invierno y está deseando compartir esta afición con sus hijos, pero todavía no ha encontrado un lugar apropiado para tal fin, ¿qué le parecería viajar con su familia hasta la estación alpina de Zermatt? Ubicada en el corazón de los Alpes suizos, en ella no sólo disfrutará del esquí, también de un entorno maravilloso y de un lugar especialmente pensado para los niños.
Una estación peatonal
Nieve asegurada
Zermatt posee un glaciar que garantiza la existencia de nieve durante todo el año. Tiene una cota máxima de 3.899 metros, una mínima de 2.050 metros y un desnivel 1.849 metros. Pero además, al encontrarse unida a Cervinia (Italia) ambas estaciones conforman un dominio esquiable de 400 kilómetros, que usted podrá disfrutar al existir la posibilidad de adquirir un forfait para esquiar en las dos. ¿Se imagina la cara de sus hijos cuando sepan que pueden pasar de Suiza a Italia esquiando, sin necesidad de pasaporte, y saborear una auténtica pizza en la pista?
Si resulta que los niños necesitan mejorar su nivel o, simplemente, a usted le encantaría que aprendiesen a esquiar, en Zermatt existe una fantástica escuela con una sección exclusivamente para los más pequeños. De cualquier manera, hay pistas para todos lo niveles, entre las que destacan muchas indicadas para principiantes o para público infantil. Para acceder hasta ellas existen remontes de última generación, rápidos y cómodos. Merece la pena montarse en uno de los llamados ‘trenes cremallera’ para subir a una parte del dominio y llegar a pequeños apeaderos en las pistas.
Alojamientos de ensueño
A todo ello hay que unir que el propio personal del hotel se encarga de organizar cursillos para los niños o conseguir un monitor particular para la familia durante lo que dure la estancia. Ni qué decir tiene que los restaurantes del hotel tienen menús especialmente pensados para ellos y que los padres, cuando así lo deseen, pueden pedir un servicio de canguro que esté pendiente de ellos mientras realizan una escapadita a un romántico restaurante de Zermatt o, simplemente, dan un paseo por el pueblecito a la luz de la luna. ¿Por qué no va planeando sus próximas vacaciones de invierno?
